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Una
historia que utiliza como referente distintas películas de terror.
"Ö"
es el enigmático título de este mediometraje de terror.
Una joven (interpretada por Ángela Monge, de nuevo) vive atormentada
por la muerte de su hermano en un rito satánico. Cuando va a cumplirse
el primer aniversario del trágico suceso, recibe una extraña
cinta de vídeo donde se ven imágenes del balneario donde
sucedieron los hechos y una inquietante llamada telefónica de alguien
que dice ser su hermano muerto. Con la ayuda de unos amigos parapsicólogos
decide ir a ese balneario para enfrentarse con sus miedos. El argumento
del film puede recordar a distintas películas ya vistas, de hecho
el propio autor reconoce que el guión no es nada original y que
se limita a explicar la típica historia de terror como excusa para
experimentar con el género y poder conseguir la composición
de la atmósfera necesaria, así pues, veremos momentos que
nos traerán a la memoria "Carretera Perdida", "La
Bruja de Blair", "Los sin nombre", y muchas otras, incluso
"The Ring" (aunque el autor no la había visto cuando
realizó el suyo). No es uno de los mejores cortos de su autor,
precisamente por esa falta de ambición narrativa y de esa sensación
de "dèjà vú" que se desprende de las escenas
de la película. Sin embargo, la realización de este mediometraje
también supuso un reto para sus autores, puesto que existían
escenas de gran complicación en el rodaje y el equipo material
y humano era escaso (como ejemplo se puede anotar que todas las escenas
del interior de la casa de la protagonista, más o menos 1/3 del
metraje total, están filmadas con un equipo compuesto por Lluís
Grifé y el propio Farriol, ninguna ayuda técnica más).
Los actores son caras conocidas de otros proyectos de La Travesía
Films, exceptuando a Déborah Aguilar que realizaba aquí
su primera intervención antes de colaborar en el "rotllo"
titulado "Extraños", donde pudo aportar mejor su capacidad
expresiva. La protagonista absoluta es Ángela Monge, que tiene
que soportar sobre su espalda el peso de llevar gran parte de los planos
en solitario, consiguiendo con creces salir airosa, con una interpretación
ajustada. Los protagonistas masculinos son Manel Gimbert (del que ha desaparecido
la C. intermedia de su nombre artístico), siempre efectivo aunque
por debajo de su excelente interpretación en "Tierra de Calabazas";
Kike Teruel, aquí en un personaje menor y que suponía el
reencuentro con Farriol después de haber perdido el contacto durante
cuatro años (su última aparición había sido
en "Misteriosa"); y finalmente Tomás Alba (conocido entre
su círculo de amistades por "Tommy") que realiza un pequeñísimo
papel a título póstumo, pero indispensable, y que pone los
pelos de punta sobretodo después de conocer que será su
última intervención (ni siquiera tuvo la oportunidad de
ver el resultado del corto), del que siempre se recordará su estupenda
recreación del vecino homosexual de "No me toques los bytes".
El rodaje estuvo plagado de incidentes y malos augurios, cumpliéndose
así la tradición y la leyenda de los rodajes de películas
de terror, realmente hubo "demasiadas casualidades", accidentes,
principios de incendios, malos rollos, material roto, elementos que se
apagaban solos... en fin, también engrosarán la negra leyenda
de este tipo de rodajes. Por último, añadir que debido al
extenso metraje, la versión íntegra del film dura 60 minutos,
Farriol tuvo que realizar un nuevo montaje para poder optar a los festivales
de cortos con una versión de la mitad de tiempo. La versión
íntegra sólo se ha podido ver, de momento, el día
de su estreno en Terrassa y en una sesión especial dentro de la
programación del Brigadoon del Festival de Sitges, esta es una
versión más completa, donde los personajes quedan mucho
más definidos y donde destacan especialmente las escenas del sótano
de un "voyeur" que se dedica a grabar en vídeo a la protagonista,
una escena en la que el personaje interpretado por Déborah Aguilar
tira las cartas del Tarot y otra escena de un concierto de rock donde
esa misma actriz demuestra sus dotes como cantante junto al disuelto grupo
"If" que aporta dos excelentes canciones al film. Este mediometraje
supone un punto y a parte en la trayectoria de La Travesía Films,
no tanto por la aportación artística sino por todas las
circunstancias que lo envuelven, el fin de una etapa, el inicio de una
nueva.
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